Migración,
un sinuoso viaje de doble via
Lino Pérez
Sierra, dominicano hijo de emigrantes españoles,
dirige una carta pidiendo "Reciprocidad Solidaria"
al Presidente del Gobierno Español, José
Luís Rodríguez Zapatero y al Presidente
del Parlamento Europeo, Sr. Hans-Gert Poettering
Por:
Juan Fco. Carrillo Molina
Zapatero
con Coordinadores de HyNE de Peru y USA en
la Embajada de Espana en Lima
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No
es la primera vez que el Sr. Lino Pérez Sierra
actúa con relación al trato que se
tiene para con los descendientes de emigrantes por
parte del Reino de España, lo que es mas,
podríamos asegurar que se trata de un pionero
a nivel internacional de las reivindicaciones que,
años después, la agrupación
HyNE hicieran públicas a través del
Internet, desde Argentina, Perú, USA y otros
países, a partir del 2004, que culminaron
en gran medida con la aprobación de la Ley
de Memoria Histórica
Primera
Vicepresidenta Gobierno Espanol
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De
hecho, el dominico-español Lino Pérez
había iniciado muchos años antes sus
reclamos sobre los derechos de los hijos y nietos
de españoles en Republica Dominicana, en
un periodo de tiempo en que la representación
diplomática española en el país
estuvo restringida a un Agregado Comercial, con
serios problemas prácticos para cualquier
tramite consular, circunstancia que coincidió
con una situación legal de fondo que le afectaba
personalmente, pero también a todos los descendientes
de españoles nacidos en el exterior, ya que
sólo se consideraban españoles de
origen, a todos los efectos, los nacidos/as de padre
español después del 29 de diciembre
de 1960 y los hijos/as de madres española
nacidos/as después del 29 de diciembre de
1978.
En
1989 Lino Pérez escribió una carta
sobre el tema al Rey de España, Juan Carlos
I de Borbón y al entonces presidente del
gobierno, Felipe González. Ambos le contestaron.
A esto siguió una serie de comunicaciones
posteriores escritas y telefónicas, así
como varios viajes de Lino Pérez a Madrid,
que acabaron influyendo en la rectificación
de la legislación española.
Votacion
Parlamento Europeo
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Históricamente
siempre estuvo presente el tema de la emigración
en las relaciones entre España y Latinoamérica.
La situación se venia arrastrando desde siglos
atrás, con diferentes características
según la época, llegando a su punto
culminante con las emigraciones producidas con motivo
de la Guerra Civil Española (17 de julio
de 1936 - 1 de abril de 1939). Se calculan unos
250,000 refugiados españoles exiliados en
Francia, 40.000 en México, 3.000 en Chile,
3.000 en Santo Domingo (posteriormente repartidos
entre Venezuela, Panamá y México)
y alrededor de 3.000 en Argelia y 400 en Túnez.
El
democristiano Hans-Gert Poettering, presidente
del Parlamento Europeo
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España
y Republica Dominicana empezaron a tener relaciones
diplomáticas en los tiempos de las dictaduras.
El ex nacionalista vasco y después falangista
Manuel Aznar Zubigaray, (1975), fundador de
la Agencia EFE y abuelo del ex presidente José
Maria Aznar, fue el primer embajador de España
en Republica Dominicana en 1948. Más tarde,
ya con Balaguer en la presidencia, estando de embajador
-del todavía existente régimen franquista-
Gabriel Martínez de Mata, el 8 de febrero
de 1969, se firmó un Tratado de Doble Nacionalidad
entre ambos países:
"Su
Excelencia el Jefe del Estado Español y Su
Excelencia el Presidente de la República
Dominicana: En el deseo de estrechar los vínculos
que unen a los dos países y de ofrecer mayores
facilidades para que sus nacionales lleguen a ser,
respectivamente, dominicanos o españoles
conservando su nacionalidad de origen, rindiendo
con ello un tributo al linaje histórico y
a la existencia de un substrato comunitario entre
España y la República Dominicana,
han acordado suscribir un Convenio de doble nacionalidad"
La Ley 15 de julio de 1954 por la que se reforma
el Título I del Libro I del Código
denominado "De los españoles y extranjeros",
consagró la pérdida de la nacionalidad
de los exiliados ya fuera por razón de condena
a virtud de sentencia firme, o "por adquisición
voluntaria de otra nacionalidad, salvo que fuese
de un país iberoamericano o de Filipinas
cuando así se haya convenido expresamente
con el Estado cuya nacionalidad se adquiera".
Esto a pesar de que el art. 20 del Fuero de los
Españoles de 17 de Julio de 1945 establecía
que "Ningún español podrá
ser privado de su nacionalidad sino por delito de
traición, definido en las Leyes penales,
o por entrar al servicio de las armas o ejercer
cargo público en país extranjero contra
la prohibición expresa del Jefe del Estado".
Francia y México, países antifascistas
donde fueron acogidos el mayor número de
refugiados, no tenían esas buenas relaciones
con el régimen de Franco, aconteciendo que,
mientras los refugiados y sus hijos rehacían
su vida y se reorganizaban jurídicamente
como emigración bajo las instituciones republicanas
en el exilio, las autoridades franquistas revisaban
la legislación sobre nacionalidad y reorganizaban
los registros de españoles en el exterior
mediante la Orden de 14 de marzo de 1950: "los
actos inscribibles sobre el estado civil de los
españoles que ocurran en país extranjero
donde no exista representación diplomática
o consular, podrán serlo provisionalmente
en la Dirección General de Registros y Notariado,
mediante presentación, por los interesados,
de certificación de inscripción en
el Registro territorial, debidamente traducida.
Si la certificación estuviere, además,
legalizada por la representación diplomática
o consular que tenga a su cargo la defensa de los
intereses españoles en aquel territorio,
el asiento que se practique tendrá carácter
definitivo".
Claramente la legislación franquista les
sancionó, "a distancia", como al
resto de los demócratas que permanecieron
en España, con normas represivas, condenándolos
por traición y rebelión (Ley de Responsabilidades
Políticas. 9/02/39, Ley para la Represión
de la Masonería y el Comunismo. 03/41, Ley
de Orden Público 30/07/59) y privándoles
de la posibilidad de recuperar la nacionalidad española
de origen.
Pero en Republica Dominicana había buenas
relaciones. En el mismo año que se firmo
el Tratado de Doble Nacionalidad (1976) el Estado
Dominicano y CODETEL firman un contrato para participar
en el Consorcio Internacional de Telecomunicaciones
vía Satélite (INTELSAT), servicio
que fue inaugurado en Octubre de 1970 con una llamada
que hizo el Presidente de la República Dr.
Joaquín Balaguer, al Jefe del Estado Español,
Generalísimo Francisco Franco, directamente
con Europa sin tener que solicitar asistencia a
operadores de los Estados Unidos.
El
20 de noviembre de 1975 muere Franco y el día
22, Juan Carlos fue proclamado rey de España
por la cámara legislativa, lo que supuso
la reposición de la monarquía borbónica
tras el largo paréntesis que habían
supuesto los ocho años de república
parlamentaria y los 36 de dictadura unipersonal.
En los anales históricos figuran, con todo
lujo de detalles, los hechos que a partir de ahí
sucedieron durante la transición a la actual
democracia española.
Juan
Carlos Alfonso Víctor María de Borbón
y Borbón-Dos Sicilias, ya instituido como
Juan Carlos I de Borbón, "un rey
que en 1978 renunció a los atributos, sobre
el papel absolutos, heredados de la dictadura franquista
y se legitimó como monarca constitucional
y parlamentario, que reina pero no gobierna ni tiene
poder político", y su esposa
Sofía Oldenburg y Guelph, ahora Reina de
España, entre 1976 y 1982, coincidiendo estratégicamente
con el periodo de consolidación de la democracia
en España, realizaron numerosos viajes al
exterior, en los que ejercieron como embajadores
de la nueva realidad política española.
El
artículo 56 de la nueva Constitución
Española, sancionada en referéndum
nacional y firmada por don Juan Carlos en diciembre
de 1978, estableció que "el Rey es
el jefe del Estado, símbolo de su unidad
y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento
regular de las instituciones, asume la más
alta representación del Estado español
en las relaciones internacionales, especialmente
con las naciones de su comunidad histórica,
y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente
la Constitución y las leyes".
Es
curioso resaltar que en sus primeros viajes, en
este primer periodo bajo los gobiernos de Adolfo
Suárez, los países latinos que visitaron
fueron República Dominicana, Colombia y Venezuela
(1976), siendo posteriores sus visitas a Centroamérica
(1977), México, Perú y Argentina (1978).
Consolidada la democracia y la imagen del rey tras
su intervención en el intento de golpe de
estado del 23-F (1981), ya durante los gobiernos
socialistas de Felipe González, entre 1982
y 1996, visitaron: Brasil y Uruguay (1983), Bolivia
y Puerto Rico (1987). En la primera legislatura
del Gobierno del Partido Popular (PP), encabezado
por José Maria Aznar los reyes estuvieron
en Cuba (noviembre de 1999), último país
latinoamericano que les quedaba por visitar, con
motivo de la IX Cumbre Iberoamericana que tuvo lugar
en La Habana.
.
Para los ochenta, la mayor parte de los hijos de
exiliados había sobrepasado la mayoría
de edad requerida (*) para confirmar oficialmente
la conservación de la nacionalidad ante una
Administración que se presentaba a ellos
como continuadora de la legalidad, también
en temas de nacionalidad, del régimen franquista:
* El Art.º 65, Capítulo IV: "De
la nacionalidad y vecindad civil", Ley 8 -
junio -1957: "La declaración a que se
refiere el artículo 26 del Código
Civil sólo puede hacerse dentro de un año,
a contar de la fecha en que la Ley del país
de residencia atribuya la nacionalidad extranjera
o desde la mayor edad o emancipación del
declarante, si la Ley extranjera la hubiere atribuido
antes".
De acuerdo con esta lógica legal no habrían
perdido la nacionalidad española, si hubieran
declarado expresamente su voluntad de conservarla,
cosa difícil ante las representaciones diplomáticas
de un régimen franquista represivo opuesto
a las convicciones políticas de sus padres
y a las de ellos mismos, transmitidas a través
de la familia, la vida escolar y las sociedades
republicanas receptoras en la que se desarrollaron.
Perdida esta oportunidad de opción sólo
restaba la posibilidad de adquirirla residiendo
en España durante dos años.
22.08.2008
La
carta de Lino Sierra a las Autoridades Europeas
(Ver)