La pequeña burguesía al ataque
15.11.2010 - Por ser como la arepa, que recibe fuego por arriba y por abajo, y por tanto debe cocinarse bien, los pequeños burgueses intelectuales, por la austeridad y experiencias de sus vidas, deben ser los gerentes apropiados para dirigir cualquier empresa humana.
No obstante, y a pesar de sus limitados recursos financieros, su propia formación traiciona sus componentes, pues es innegable que en su versión política está caracterizada por ser engreída, pedante, prepotente, vacilante, oportunista, trepadora, entreguista, abusadora, cobarde y exhibicionista, entre otros defectos.
Por provenir de la clase baja y ser empleados de la clase alta, las frustraciones y traiciones obnubilan el pensamiento y la acción de los componentes de este sector social, el cual está compelido a ser honesto más por miedo y vergüenza, que por principios y formación, por lo cual una vez asegurada la impunidad de sus miembros podemos esperar los más extremos de los excesos, incluyendo una amplia y variada corrupción… agregando el crimen atroz y el descrédito a sus oponentes, para igualarlos primero y destruirlos después.
La pequeña burguesía carente de principios y valores, abusadora y cobarde, cuando llega al poder político se adhiere a él como si fuera una herencia, siendo los más inmorales de todos, y al carecer de valor personal descuidan hasta la forma y su tradicional hipocresía con fines de asegurar impunidad y conservación de sus múltiples posesión mal adquiridas.
Atrevida e insólita, inescrupulosa e impredecible, su constante emulada (la burguesía), mira de reojo sus saltos e incompetencias; su torpe verduga la humilla con el látigo de la indiferencia, de la postración y de comentarios soeces.
La disciplina y organización que caracteriza a sus mejores representantes, cuando están en el sector privado o en calculado auge de expansión, se convierte en derroche y aprovechamiento personal de los recursos del erario público si están en el gobierno, confundiendo los bienes públicos con los personales… estableciendo récord en creatividad de fuentes de acumulación rápida de riquezas personales… y la perversidad y abundancia es mayor cuando esperan una derrota inexorable. |