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Fondato, Edito e Diretto in Santo Domingo da Giovanni GARIBALDI - 1997 -

Eugenio Martín Tavera Almánzar

Educaciòn y desarrollo econòmico

15.12.2010 - Con Herbert Spencer, decimos que el fin último de la educación es la acción… y la mejor escuela es la práctica, parafraseando a Karl Marx en esta última expresión.

El gobernante que tiene como meta desarrollar un país, lo primero que produce son cambios positivos en el sector educativo: en la pre-primaria, primaria, media, secundaria, técnica, universitaria y postgrado: a todos los niveles, integrando y beneficiando a toda la población y en función del mercado laboral.

La calidad del sistema educativo, destacándose los procesos de enseñanza-aprendizaje, está en función del personal docente, los curriculums (asignaturas, contenidos, tiempo, teoría, práctica, fuentes de conocimientos, investigaciones y otros), la infraestructura escolar, la capacidad de gestión (objetivos, metas, acciones, asignaciones, seguimiento, control, reconocimientos del mérito, sanciones y penalizaciones por tipos de incumplimientos o violaciones de las normas establecidas), etc.

La educación debe tener como centro el desarrollo de la capacidad de pensar (la reflexión crítica), facilitar el desarrollo de la innovación, creatividad e imaginación; incentivar actividades y solución de problemas reales de la vida cotidiana, así como vincularse a la sociedad en su conjunto, ejerciendo sus deberes y exigiendo sus derechos.

El avance gradual hacia lo mejor, el desarrollo continuo, la renovación constante implican un encadenamiento básico de los elementos fundamentales del desarrollo actual, que implica educación, salud, Estado de derecho, tecnología, productividad y competitividad: el papel del Estado es de primer orden en la capacitación de los recursos humanos, planes de corto, mediano y largo plazo; en que las micro, pequeñas y medianas empresas, la creación de ventajas competitivas y una política de comercio exterior estén orientadas a ampliar y diversificar la capacidad exportadora para definir la inserción del país al mercado internacional: la investigación, innovación  y desarrollo (educación) son imprescindibles para la economía de hoy.

La educación es esencial para el desarrollo de una nación: junto con la salud y otros, es uno de los principales indicadores nacionales e internacionales que miden los niveles de desarrollo de un país.

Definir y aplicar una estrategia nacional educativa implica planes, políticas, proyectos, programas, objetivos, metas, actividades… y sobre todo recursos: humanos, financieros, legislativos, cognitivos, institucionales, infraestructuras, productivos y demás.

La educación es demasiado importante para el desarrollo nacional, por lo cual todos los sectores, individualismos y profesiones están representados en su política, siendo algo tan importante que incluye e integra a educadores, políticos, gobernantes, sectores público y privado… todo el país, organismos y naciones extranjeras.

El desarrollo, fomento creación y aplicación de métodos educativos merece un Nóbel, al igual que los premios anuales a la química, física, literatura, la paz, la medicina y la economía, pues la educación es la base de todos ellos, incluyendo el Nóbel de la paz.

La educación es el mecanismo/instrumento natural para el desarrollo de las potencialidades del individuo y el sosten fundamental para el ascenso social, así como es el más permanente y consistente.

La mejor manera de progresar económicamente es educando e incrementando las posibilidades de hacer más productiva la fuerza de trabajo y de la población en general.

Educación y entrenamiento (hasta 10 veces en la vida) constituyen dos de los instrumentos más importantes con que cuenta un gobierno para mejorar continuamente su aparato industrial en el largo plazo.

Es la mano de obra calificada o especializada la que establece la diferencia desde el punto de vista de la productividad.

La formación, adiestramiento y capacitación (tradicional y complementaria) es esencial para la construcción y definición de los valores de la sociedad y sustentan el desarrollo humano y la cohesión social: con ellas son potencializadas las destrezas, habilidades y demás capacidades del ser humano.

Las manifestaciones de la educación efectiva la observamos en mano de obra capacitada, desarrollo de recursos humanos, productividad del trabajo, mejoramiento contínuo de las habilidades de los trabajadores, orden, disciplina, constancia, organización y permanente actualización, estabilidad, trabajo en equipo, prácticas gerenciales progresistas, cooperación entre empresas y obrero-patronal.

Debe colocarse a la población, y su bienestar colectivo, como objetivo y como partícipe de los resultados del crecimiento económico: las condiciones de vida del ser humano determinan el nivel de desarrollo de un país.

Es de vida o muerte trazar una política que integre los sistemas de educación y entrenamientos nacionales con las necesidades del mercado laboral… y las empresas.

Generar y mantener la cultura de mayores niveles de productividad y competitividad implica capacitar profesionales por medio de cursos cortos de alto contenido técnico, coordinar cursos y seminarios de divulgación, identificar nuevas tecnologías y asesorar a los interesados en la negociación sobre adquisición de tecnologías, de mercadeo y comercio internacional.

La competencia exige incorporar y hacer más eficiente el uso de activos estratégicos (como conocimiento), acceso a los mercados y activos tecnológicos y financieros.

Está  demostrado que solo con una política, actitud mental y esfuerzo continuos pueden los países alcanzar altos y sostenibles tasas de crecimiento.

Existe un evidente e inaceptable contraste entre gobernantes que deben su éxito a sus capacidades y formación educativa y sus asiduas políticas para mantener en la oscuridad mental a la población, lo cual hacen de manera deliberada, calculada, para que la gente no piense y tome decisiones que afecten su estabilidad en el poder: saben, con Eduardo Galeano, que si no sabes quién eres no mereces saber quién mereces ser.

En síntesis, el desarrollo tiene un éxito asegurado cuando es producto de la acción conjunta y concertada de los diferentes sectores de la sociedad, y estos dependen de los niveles de conciencia que dependen a su vez de los estatus educativos individuales y colectivos.



 
 

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Eugenio Tavera Almanzar

Economista, ex-Asesor Económico del Síndico del Distrito Nacional, ex-Secretario Técnico del Ayuntamiento Santo Domingo Este y ex-Director de Impuestos y Rentas Municipales del Ayuntamiento del Distrito Nacional

(809) 729-1156 y
(849) 763-1156.



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