El dèficit fiscal
02.06.2011 - El déficit fiscal implica múltiples variables económicas y políticas interconectadas, con causas y efectos diferentes en función de las características actuales e históricas de la economía, de los objetivos y la capacidad gerencial de sus máximos ejecutivos en ambas instancias.
El déficit fiscal no es bueno ni malo, pués está en función de las tres (03) S básicas de la economía: saludable, segura y sustentable , así como que se trata de su tamaño, confianza, producción, ahorro interno e inversiones nacionales y extranjeras, la generación de divisas, el incremento del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos y otras.
Además, objetivos de políticas económicas vinculados a su dinamización y el rol del Estado en la economía, pero también puede ser producto del derroche de los fondos públicos y hasta de la corrupción gubernamental.
Dado que en políticas económicas no hay decisiones inocentes, sabemos que en los déficits fiscales están involucrados organismos internacionales, empresas clasificadoras de riesgos y lobbistas experimentados en la colocación internacional de bonos soberanos.
El déficit tiene consecuencias directas en el endeudamiento (externo e interno) y su sostenimiento está en función de las perspectivas de la reacción de los mercados, vinculados a la capacidad de confianza, pagos e inversiones que genere.
Los Bancos Centrales están muy vinculados a los déficits fiscales, pues la coherencia que debe haber en las políticas fiscales y monetarias implica políticas públicas muy bien planificadas, con procedimientos consistentes, previstos y publicitados para evitar sorprender a los mercados.
El déficit fiscal tiene efectos en las políticas monetarias, crediticias (sobre todo en el financiamiento de los sectores productivos, personales o de servicios) y la apreciación o depreciación de la moneda, efecto notable de las tasas de cambio del Dólar, Euro y otras en el mercado local: si el mercado confía y la generación de divisas en sostenible, la moneda es fuerte.
Las opciones de la deuda pueden expresarse en una cesación de pagos y/o pedir un descuento porcentual de la misma (lo cual destapa una caja de pandora muy peligrosa y con peores resultados en las inversiones, empleos, exportaciones, fugas de capitales y otros), y la otra es seguir endeudándose, lo cual también genera riesgos en su credibilidad, y puede disminuir los salarios, ingresos y gastos del gobierno.
Lo adecuado son políticas públicas objetivas, racionales, en función de una sana, sustentable y segura economía, la cual debe estar dirigida a un modelo económico de desarrollo incluyente, equitativo y de justicia social.
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