Las
hermanas
MIRABAL
"LAS
MARIPOSAS"

Patria
Mercedes,
Bélgica
Adela
(Dédé)
y Minerva
Mirabal
25.11.2006
- Patria,
Minerva
y María
Teresa
Mirabal
fueron
tres
mujeres
de Ojo
de Agua,
paraje
perteneciente
a una
pequeña
provincia
de la
República
Dominicana
llamada
Salcedo.
Estas
mujeres
tuvieron
la valentía
de luchar
por
la libertad
política
de su
país,
oponiéndose
firmemente
contra
una
de las
tiranías
más
férreas
que
ha tenido
Latinoamérica,
la de
Rafael
Leonidas
Trujillo.
Actitud
por
la que
fueron
perseguidas,
encarceladas
varias
veces
y finalmente
brutalmente
asesinadas
el 25
de Noviembre
de 1960.
En honor
a estas
valientes
hermanas,
cada
25 de
Noviembre
se conmemora
el Día
Internacional
de la
No Violencia
Contra
la Mujer.
Esto
fue
establecido
en el
Primer
Encuentro
Feminista
Latinoamericano
y del
Caribe
celebrado
en Bogotá,
Colombia
en el
año
1981.
Las
hermanas
Mirabal
son
también
conocidas
y representadas
como
las
"Mariposas",
por
ser
este
el nombre
secreto
de Minerva
en sus
actividades
políticas
clandestinas
en contra
de la
tiranía
Trujillista.
Años
más
tarde,
Pedro
Mir
(poeta
nacional
dominicano)
utilizó
este
nombre
en su
poema
"Amén
de Mariposas"
donde
expresa
la tragedia
que
fue
el asesinato
de las
tres
heroínas.
En esta
década,
la destacada
escritora
Dominico-Americana
Julia
Álvarez
titula
su novela
basada
en la
vida
de las
hermanas
Mirabal,
"En
el tiempo
de las
mariposas".
Publicación
que
establece
todavía
más
la representación
de las
hermanas
Mirabal
como
las
Mariposas.
Heroínas
de la
lucha
antitrujillista.
Hijas
de Mercedes
Reyes
Camilo
(alias
Chea)
y Enrique
Mirabal,
comerciante
y hacendado.
Nacieron
en Ojo
de Agua,
en Salcedo,
en ese
momento
común
de la
Provincia
Espaillat.
La primera
en nacer
fue
Patria
Mercedes,
el 27
de Febrero
de 1924,
poco
antes
de que
abandonaran
nuestro
país
las
tropas
interventoras
de Estados
Unidos,
la segunda
fue
bautizada
con
los
nombres
de María
Argentina
Minerva,
nació
el 13
de Marzo
de 1926,
y la
tercera,
Antonia
María
Teresa,
vino
al mundo
el 15
de Octubre
de 1935.
En
Ojo
de Agua
realizaron
sus
primeros
estudios.
Más
tarde,
en 1938,
Patria,
Minerva
y otra
hermana
suya
que
aún
vive,
Bélgica
Adela,
alias
Dedé
(29
de Febrero
de 1925)
fueron
enviadas
a estudiar
al colegio
Inmaculada
Concepción,
en La
Vega.
María
Teresa
permaneció
en el
hogar
por
cuestiones
de edad:
apenas
tenía
tres
años.
De
las
cuatro
hermanas,
Minerva,
según
atestiguan
quienes
le conocieron
desde
su infancia,
demostró
que
vino
al mundo
con
una
inteligencia
prodigiosa
y con
una
notoria
sensibilidad
espiritual,
factores
estos
que
la convirtieron
en una
persona
sumamente
atractiva;
y en
una
devoradora
de libros
sobre
literatura
y poesía.
En sus
ratos
libres,
Minerva
además
se ejercitaba
en la
pintura.
Todas
las
hijas
del
matrimonio
Mirabal
Reyes,
eran
hermosas,
pero
la belleza
de Minerva
fue
legendaria.
En el
colegio
donde
estudió
en La
Vega,
y donde
se graduó
de bachiller
con
excelentes
notas
en 1946,
participó
como
actriz
de varias
obras
teatrales,
y en
otras
actividades
culturales
donde
actuó
como
declamadora.
En
Junio
de 1949,
Minerva
y sus
padres,
invitados
por
las
máximas
autoridades
de su
provincia,
asistieron
a una
fiesta
ofrecida
en Santiago
de los
Caballeros
en el
Palacio
de la
Gobernación
en honor
al dictador
Trujillo,
que
marcaría
el inicio
del
rumbo
trágico
para
toda
la familia:
Trujillo
conoció
a Minerva
Mirabal
y se
sintió
atraído
por
su belleza.
Ya en
ese
momento
Minerva
había
conocido
al joven
dirigente
comunista
Pericles
Franco,
uno
de los
fundadores
del
Partido
Socialista
Popular,
quien
había
estado
en la
cárcel
varias
veces,
y con
quien
estableció
amistad
tan
íntima,
que
muchos
sospechaban
que
sostenían
relaciones
románticas.
A
los
pocos
días
después
que
Trujillo
fijó
sus
ojos
en Minerva,
de nuevo
la familia
Mirabal
recibió,
a mediados
de Agosto,
otra
invitación
del
Gobierno,
esta
vez
para
que
asistieran
a la
fiesta
de inauguración
del
Hotel
Montaña,
en Jarabacoa.
En esa
oportunidad
el dictador
y su
hijo
Ramfis
bailaron
con
Minerva.
Trujillo
aprovechó
la ocasión
para
demostrar
con
galanterías
su atracción
hacia
ella,
conducta
que
no fue
del
agrado
de la
joven
y por
tal
motivo
dejó
de bailar.
El
12 de
Octubre
de ese
mismo
año,
día
del
descubrimiento
de América,
con
el supuesto
propósito
de homenajear
a la
sociedad
de la
provincia
Espaillat,
Trujillo
organizó
una
nueva
fiesta
a la
que
invitó
a la
familia
Mirabal,
la cual
fue
efectuada
en "Villa
Borinquen",
lugar
de descanso
del
tirano
situado
en las
cercanías
de San
Cristóbal.
La invitación
la llevaron
personalmente
a la
residencia
de la
familia
de la
heroína,
el Gobernador
de Moca,
Antonio
De La
Maza
y el
Senador
de la
provincia,
Juan
B. Rojas,
clara
señal
del
notable
interés
que
tenía
Trujillo
de encontrarse
de nuevo
con
Minerva.
Cuando
esta
tercera
invitación
fue
recibida
por
la familia
Mirabal,
su madre
se opuso
a que
Minerva
asistiera
a la
fiesta,
pero
luego
de examinar
las
implicaciones
políticas
que
tendría
tal
negativa,
decidieron
enviar
a la
misma
a una
representación
integrada
por
el padre,
y además
Patria,
Minerva,
y Dede,
los
respectivos
esposos
de la
primera
y la
tercera,
Pedro
González
y Jaime
Fernández.
En
esta
oportunidad
el tirano
dominicano
tan
pronto
llegó
al lugar,
reinició
con
mayor
brío
su intento
de atraer
a la
joven
Mirabal.
Bailó
en varias
oportunidades
con
ella,
conversó
largamente
en medio
del
salón
con
la pretendida
y de
nuevo
fue
rechazado.
Según
su biógrafo
William
Galván,
la inteligente
y bella
muchacha
no sólo
desairó
a Trujillo,
sino
que
solicitó
al dictador
que
"dejara
tranquilo
a ese
joven
tan
inteligente
y preparado
que
era
Pericles
Franco",
solicitud
que
molestó
profundamente
al dictador.
Y
lo que
fue
peor:
después
de enterarse
la familia
de la
conversación
entre
Trujillo
y Minerva,
todos
llenos
de temores,
sin
avisar
previamente,
se retiraron
de la
fiesta,
desatando
la cólera
del
sátrapa
que
vio
en esa
actitud
una
irreverencia
hacia
su persona.
Apenas
pocos
días
después
de la
fiesta,
Enrique
Mirabal,
quien
incluso
por
"consejos"
del
gobernador
de Moca
había
enviado
un telegrama
al tirano
excusándose
del
retiro
de su
familia
del
acto
por
"motivos
de salud",
fue
detenido
y conducido
a la
cárcel.
Poco
más
tarde,
su hija,
deseada
por
Trujillo,
también
fue
apresada,
y casi
concomitantemente
varias
de sus
amigas:
Enma
Rodríguez,
Violeta
Martínez
y Brunilda
Soñé.
Todas
las
prisioneras
fueron
investigadas
sobre
las
supuestas
relaciones
de Minerva
con
miembros
del
Partido
Socialista
Popular,
y particularmente,
con
el dirigente
comunista
Pericles
Franco.
Duraron
en prisión
varias
semanas.
Pero
a partir
de este
momento,
fue
montado
sobre
la familia
Mirabal,
y sobre
todo,
a Minerva
y sus
relacionados,
un riguroso
espionaje,
y Trujillo
en persona
- (y
el gobernador
de Moca)
- era
informado
permanentemente
sobre
todas
sus
actividades.
Y
el padre,
particularmente
fue
sometido
a graves
humillaciones
y a
otras
varias
prisiones
que
terminaron
enfermándole
espiritual
y físicamente.
Murió
el 14
de Diciembre
de 1953.
En 1954,
encontrándose
de vacaciones
en Jarabacoa,
Minerva
conoció
allí
a Manuel
Aurelio
Tavares
Justo
(alias
Manolo),
también
estudiante
de derecho,
con
quien
estableció
relaciones
que
la llevarían
al matrimonio
en Noviembre
del
año
siguiente.
El mismo
año
que
conoció
a Manolo,
su hermana
María
Teresa,
se inscribió
en la
misma
universidad
a estudiar
arquitectura,
carrera
que
no terminó,
pues
solo
alcanzó
el grado
de técnica
en Agrimensura.
Durante
ese
período
ambas
hermanas
vivieron
juntas
en una
pensión
de Santo
Domingo.
Poco
después
María
Teresa
conocería
a Leandro
Guzmán,
con
quien
contrajo
matrimonio.
Al
igual
que
Minerva,
Manolo
Tavares
tenía
una
elevada
sensibilidad
por
los
problemas
sociales
y políticos
y ya
para
ese
momento,
aunque
secretamente,
era
un fervoroso
opositor
al régimen
de Trujillo.
Y por
ello
sus
amistades
eran
cuidadosamente
seleccionadas
en función
de la
unidad
de criterios
respecto
a la
trágica
situación
imperante
en el
país.
Los
últimos
años
de la
década
de los
cincuenta
fueron
de inquietud
social
en toda
América
Latina,
pues
la caída,
primero,
del
dictador
colombiano
Rojas
Pinalla,
más
tarde,
la del
venezolano
Pérez
Jiménez
y en
1959
la huida
de Cuba
del
dictador
Batista,
tras
el triunfo
revolucionario
de las
fuerzas
rebeldes
de Fidel
Castro,
no sólo
abrieron
las
compuertas
de la
democracia
en esos
países,
sino
que
levantaron
la esperanza
de cambios
profundos
en todo
el continente.
Nuestro
país
no escapó
a esa
realidad.
Y con
ello
no es
casual
que
en Enero
de 1959
en una
reunión
familiar
efectuada
en la
residencia
de Guido
D'Alessandro,
sobrino
de Manolo,
donde
se encontraban
Minerva,
Manolo,
María
Teresa,
Leandro
Guzmán
y otras
personas,
donde
se pasó
revista
a la
situación
política
creada
en el
Caribe,
y muy
particularmente
a la
cubana
después
del
triunfo
de Castro,
la heroína
examinó
por
primera
vez
la posibilidad
de organizar
un movimiento
para
el derrocamiento
de Trujillo.
Las
ideas
de Minerva
prendieron
en todos
los
asistentes
y fue
acordado
ese
día
iniciar
los
contactos
con
amigos
y relacionados
en todo
el país.
Por
otra
parte,
la expedición
armada
del
14 de
Junio,
procedente
de Cuba,
si bien
fue
aplastada
por
la dictadura,
también
influyó
en la
conciencia
de la
juventud
dominicana,
y esa
es la
razón
que
explica,
que
el nuevo
movimiento
político
antitrujillista
que
comenzó
a construirse
y que
efectuó
su primera
asamblea
constitutiva
en Mao
el 10
de Enero
de 1960,
en la
Hacienda
de Conrado
Bogaert,
adoptara
como
nombre
el de
la fecha
de esa
expedición.
En
esa
asamblea
clandestina
a la
que
asistieron
delegados
de todo
el país,
en la
cual
sólo
estaban
presentes
dos
mujeres
(Minerva
y Dulce
María
Tejada
Gómez),
la deidad
de Ojo
de Agua,
tuvo
una
participación
muy
importante,
interviniendo
en varias
oportunidades.
Para
presidir
la Agrupación
14 de
Junio
fue
elegido
Manolo
Tavares
Justo,
Presidente,
Pipe
Faxas,
Secretario
General
y el
ingeniero
Leandro
Guzmán,
como
tesorero
y los
demás,
vocales.
Pero
a los
pocos
días
de la
exitosa
Asamblea
de Mao,
una
delación
llevó
a los
servicios
secretos
de la
tiranía
informes
no sólo
con
los
nombres
de los
principales
conjurados,
sino
con
muchos
detalles
sobre
la importancia
de la
misma.
La acción
de los
agentes
represivos
fue
inmediata.
El primero
en ser
detenido
en su
residencia
en Monte
Cristi
lo fue
Manolo
Tavares,
a mediados
de Enero.
Días
más
tarde,
Minerva,
luego
su hermana
María
Teresa,
y su
esposo
Leandro
Guzmán
y también
Pedro
González.
Al final
de ese
mismo
mes,
más
de un
centenar
de miembros
del
14 de
Junio
habían
caído
presos.
Todos
pasaron
por
la cárcel
de la
cuarenta
donde
fueron
sometidos
a increíbles
torturas.
No pocos
perdieron
la vida.
Simultáneamente
junto
a Minerva,
fueron
apresadas
otras
mujeres:
Ing.
Tomasina
Cabral,
Dra.
Fe Violeta
Ortega,
Miriam
Morales
y la
Dra.
Asela
Morel.
Es
importante
apuntar
que
la prisión
de tantas
personas,
en su
mayoría
muy
jóvenes
procedentes
de la
clase
media
alta,
algunos
cuyos
padres
tenían
vínculos
muy
estrechos
con
el tirano,
creó
un clima
de tensión
nacional
sumamente
adverso
al Gobierno.
Y a
ello
se agregó
la denuncia
hecha
por
la iglesia
católica
por
medio
de una
carta
pastoral
condenando
la acción.
Tal
situación
obligó
a Trujillo,
al parecer,
a poner
en libertad
a las
mujeres
detenidas,
el 7
de Febrero
de 1960,
y al
mes
siguiente
y subsiguiente,
a decenas
de jóvenes
varones
presos
por
simples
sospechas.
Sin
embargo,
el Dr.
Tavares
Justo,
Leandro
Guzmán,
Pedro
González,
y los
demás
dirigentes
de importancia
del
movimiento,
quedaron
detenidos.
Meses
después,
encontrándose
la dictadura
en una
fase
represiva
general
que
bordeaba
la locura
(en
estos
días
Trujillo
ordenó
el asesinato
de Rómulo
Betancourt,
Presidente
de Venezuela)
el 18
de Mayo,
Minerva
y María
Teresa,
fueron
de nuevo
apresadas,
y sometidas
a la
justicia
por
"atentar
contra
la seguridad
del
Estado"
y condenadas
a cinco
años
de prisión.
Para
tal
ocasión
contrataron
un jeep,
un vehículo
fuerte,
pues
la carretera
elegida,
la que
conduce
a Puerto
Plata
por
la vía
de Tamboril,
era
difícil,
y además,
se encontraba
en mal
estado.
Le acompañaba
como
chofer,
Rufino
de la
Cruz
Disla.
En
la visita
que
hicieron
a Manolo
y Leandro,
las
hermanas
Mirabal
comentaron
a sus
maridos
los
rumores
que
circulaban
en Salcedo
sobre
la posibilidad
que
sufrieran
un "accidente",
estilo
clásico
que
utilizó
la satrapía
cuando
ordenaba
la desaparición
de un
opositor
importante,
con
la supuesta
intención
de ocultar
el crimen.
El
informe
preocupó
enormemente
a los
dirigentes
del
14 de
Junio,
y Manolo
sugirió
que
cesaran
los
viajes,
y que
se mudaran
a Puerto
Plata,
para
evitar
transitar
por
carretera.
La recomendación
llegó
tarde.
La orden
de asesinar
a las
hermanas
Mirabal
ya había
sido
cursada,
y en
Puerto
Plata
se encontraban
ya los
ejecutores:
Ciríaco
de la
Rosa,
Ramón
Emilio
Rojas
Lora,
Alfonso
Cruz
Valerio,
y Emilio
Estraba
Malleta,
todos
miembros
de Servicio
de Inteligencia
Militar.
El último,
de origen
cubano,
había
prestado
esos
mismos
servicios
a la
dictadura
de Fulgencio
Batista.
Cuando
las
hermanas
Mirabal
abandonaban
Puerto
Plata
rumbo
a su
hogar,
fueron
detenidas
aparatosamente
por
un vehículo
que
interceptó
el jeep
que
las
conducía.
Introducidas
a empujones
al carro
de los
matones,
y llevadas
a un
lugar
previamente
escogido
en la
carretera
bordeada
por
un precipicio,
y allí
fueron
muertas
brutalmente
asesinadas
a garrotazos
y luego
de puestos
los
cadáveres
en el
jeep,
los
sicarios,
lo precipitaron
hacia
el abismo.
He
aquí
la fría
narración
de uno
de sus
autores:
"Después
de apresarlas
-narra
Ciriaco
de la
Rosa-
las
condujimos
al sitio
cerca
del
abismo,
donde
ordené
a Rojas
Lora
que
cogiera
palos
y se
llevara
a una
de las
muchachas.
Cumplió
la orden
en el
acto
y se
llevó
a una
de ellas,
la de
las
trenzas
largas
(María
Teresa).
Alfonso
Cruz
Valerio
eligió
a la
más
alta
(Minerva),
yo elegí
a la
más
bajita
y gordita
(Patria)
y Malleta,
al chofer,
Rufino
de La
Cruz.
Ordené
a cada
uno
que
se internara
en un
cañaveral
a orillas
de la
carretera,
separadas
todas
para
que
las
víctimas
no presenciaran
la ejecución
de cada
una
de ellas.
Ordené
a Pérez
Terrero
que
permaneciera
en la
carretera
a ver
si se
acercaba
algún
vehículo
o alguien
que
pudiera
enterarse
del
caso.
Esa
es la
verdad
del
caso.
Yo no
quiero
engañar
a la
justicia
ni al
pueblo.
Traté
de evitar
el desastre,
pero
no pude,
porque
de lo
contrario,
nos
hubieran
liquidado
a todos".
Minerva
Patria
María
Teresa
Rufino
de la
Cruz
Disla
(1923-1960).
Campesino,
conductor
y héroe.
Nació
en Salcedo
en 1923,
en cuyos
campos
se dedicó
al cultivo
de la
tierra
de sus
familiares.
Simpatizante
de la
causa
antitrujillista,
en 1960
acompañó
como
chofer,
a las
Hermanas
Mirabal,
durante
el viaje
semanal
que
efectuaban
a la
cárcel
pública
de Puerto
Plata,
con
el propósito
de visitar
allí
a sus
esposos.
Murió
asesinado,
junto
a las
heroínas,
en La
Cumbre,
lugar
cercano
a dicha
ciudad.