Miches,
Alcoa, Falconbridge, Rosario, Barrick, Unigold
Hay
que negociar la explotación de nuestras
riquezas mineras
Escrito
por: Bonaparte Gautreaux Piñeyro
05.11.09 - El
producto minero se convierte en sal y borrajas,
trabajo mal pagado y gran destrucción de
la riqueza forestal y de acuíferos.
La
explotación con químicos contamina
aguas y tierras durante cientos de años,
pues no hay control de los mismos.
El
poeta Juan Sánchez Lamouth en "Canto
al presentido petróleo de mi Patria"
pedía que el oro negro no brotara porque
su riqueza no sería invertida en nada beneficioso
para el pueblo.
El
oro de la mina de Miches benefició al tirano
Trujillo, quien tomó el control de la explotación
de la misma en la década de 1940; Miches
continuó en el atraso y el olvido.
Pocos
recuerdan aquella fiebre que llevó a tanta
gente a convertirse en gambusino para que el beneficio
de la tierra quedara en manos del mandamás
y no contribuyera a la riqueza de la comunidad
y su gente.
La
Alcoa, la Falconbridge, la Rosario, no produjeron
ningún cambio permanente, social, educativo,
económico para las comunidades donde se
extrajeron los miles de millones de beneficios
para los explotadores de las minas.
El
sábado pasado el título principal
de la página 4A de HOY decía. "Campesinos
de Dajabón se rebelan contra explotaciones
mineras Unigold" y el título de un
bajante de la noticia carece de desperdicios:
"A esta humilde gente no parece atraerle
la danza de los millones ni la fiebre del oro
de la minería".
Se
conoce como "la fiebre del oro" a lo
ocurrido en California a partir de 1848, de allí
saltó al río Yukón y otros
de Alaska.
Entonces
surgieron poblados, negocios y pillos de toda
laya surgieron de la nada en un ambiente de euforia
que poco benefició a los lavadores de arena,
quienes sufrieron los rigores del clima en su
inútil búsqueda de riqueza. Pocos
se hicieron ricos, mientras que los proveedores
de los mismos y otros comerciantes encontraron
la fortuna gracias a estos procesos.
¿Cuáles
son los beneficios para el país, para Cotuí
(que tiene la mala experiencia de la Rosario)
y los que obtendría Dajabón con
la Unigold?
Pregúntele
a Miches, Pedernales, Bonao ¿en qué
ha beneficiado a esas comunidades la desaparición
de tierras agrícolas y ganaderas para que
unos ricos se hagan más ricos con la riqueza
ajena?
¿Alguien
puede demostrar que la explotación minera
beneficia al país y a los terratenientes
en cuyo subsuelo se hallan las minas?
Evidentemente,
hay que negociar la explotación de nuestras
riquezas mineras para que nos beneficien a todos,
no a un grupo de funcionarios corruptos y dos
o tres cómplices de los capitalistas extranjeros.